ENGAÑOS, EXTORSIONES Y SECUESTROS

La extorsión es un delito en el cual el delincuente ejerce presión sobre una persona para que realice un acto en contra de su voluntad, para obtener un beneficio económico o material.

Es una figura que se encuentra entre los delitos de apoderamiento, ya que hay ánimo de lucro; los delitos de estafa, porque requiere una actuación por parte del sujeto pasivo consistente en la realización u omisión de un acto o negocio jurídico; y el delito de amenazas condicionales, porque el sujeto activo coacciona al pasivo para la realización del negocio jurídico.

¿COMO SABER SI SE TRATA DE UNA EXTORSION?

En los casos de extorsión y secuestro virtual, hay varios indicios que permiten a la víctima darse cuenta de que se trata de un engaño: 

  • El origen de la llamada es un número privado o del que no aparece registro en el identificador.
  • Quien llama se identifica con un nombre o alias como “comandante x”, “ingeniero y”, etcétera.
  • Existe demasiado diálogo en las llamadas, en las que el sujeto detalla de dónde viene, cuándo llegó, la zona en la que circula, su función en la supuesta organización criminal, el uso del dinero y aspectos similares.
  • El delincuente usa la amenaza, principalmente de privar la vida, contra quien atienda la llamada o bien, a los familiares para evitar que interrumpan la comunicación.
  • La primera llamada se recibe en un teléfono fijo; luego el delincuente hace lo posible por pasar la llamada al celular para no interrumpir la comunicación y dar movilidad a la víctima. Pide dejar el teléfono fijo descolgado, lo que causará alerta a los familiares.
  • El extorsionador simula que tiene a una víctima con él. Para ello hace uso de la herramienta de comunicación tripartita o conferencia, que puede detectarse con facilidad, pues la supuesta víctima se escucha en un tono más bajo. También es común que utilicen grabaciones con sonidos ambientales como animales en una granja, oficinas, sirenas, sonidos de calle y carretera.
  • El delincuente exige un pago al inicio y luego aceptará los recursos que la víctima tenga a la mano. Además, solicita pagos a través de depósitos bancarios o envíos de dinero, pues no cuenta con estructura ni capacidad para realizar los pagos de forma directa, a excepción de aquellos casos en donde otras víctimas, mediante amenazas del mismo tipo, acuden para recoger los pagos y realizar los depósitos.

Un secuestro, también conocido como delito contra la libertad,​ es un delito que consiste en privar de la libertad de forma ilícita a una persona o grupo de personas, normalmente durante un tiempo determinado, con el objetivo de obtener un rescate o el cumplimiento de otras exigencias en perjuicio del o los secuestrados o de terceros. Las personas que llevan a cabo un secuestro se conocen como secuestradores o plagia dores (a veces también denominados raqueteros).

Muchas veces la libertad es "vendida" a cambio de otras situaciones, lo cual es conocido como secuestro extorsivo. El secuestro da pauta a la comisión de otros delitos, como el tráfico de menores y la trata de personas. En este contexto, la lucha contra el secuestro parte del intercambio de información que se establece entre las diferentes instancias policiales, en relación con las estructuras, redes de comunicación y formas de operación de las organizaciones delictivas existentes, así como de las que vayan surgiendo, coordinándose con respecto a estas la investigación llevada a cabo por distintas instituciones hasta determinar si los indiciados o los detenidos pertenecen a la delincuencia organizada.


Se calcula que más de 10.000 personas son secuestradas cada año, a menudo con consecuencias fatales y devastadoras. Cada caso de secuestro no es sólo un delito grave; es también un incidente de carácter crítico y una amenaza para la vida. Es una violación de la libertad individual que socava los derechos humanos.

lCoordinación Nacional Antisecuestro (CONASE) de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana te comparte algunas medidas de prevención que puedes poner en práctica:

  1. Presta atención a tu entorno: identifica personas, vehículos o actividades sospechosas a tu alrededor y repórtalas ante las autoridades.
  2. Modera la información que compartes: fomenta con tus seres queridos a no proporcionar información personal/familiar ante desconocidos.
  3. Evita dar a conocer tu situación económica: no ostentes tus bienes o recursos en general, incluyendo en redes sociales.
  4. Distribuye tu dinero en diferentes cuentas bancarias; evita hablar de transacciones financieras o manejo de dinero.
  5. Permite el acceso a tu hogar sólo a quien sea de tu entera confianza: comprueba la identidad de las personas que te apoyan en las labores domésticas.
  6. Mantén constante comunicación con tus familiares; hazles saber dónde y con quién estarás.
  7. No informes de tus viajes y modera la información que publicas en tus redes sociales.
  8. Verifica los datos de los vehículos de renta o taxis que uses y, si te es posible, comparte los datos tu viaje con algún familiar o persona de confianza.
  9. Modifica constantemente tus rutas. Así será menos probable que los delincuentes conozcan tus rutinas.
  10. Mantente alerta mientras conduces; no te distraigas con tu teléfono celular.

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